Estado N° 123 (23 de junio de 2017).
De vez en cuando necesitamos mirarnos en un espejo y preguntarnos quiénes somos. Porque hay momentos en que perdemos la perspectiva de lo que hacemos y, sin darnos cuenta, nos traicionamos a nosotros mismos. Cambiamos de rumbo simplemente por curiosidad y nos metemos en un laberinto del que es muy difícil salir. Y, empecinados en salir por el lugar indicado, no nos damos cuenta de que podemos romper algunas reglas y abrir un agujero que haga de puerta en donde no la hay. Podemos volver al camino elegido cuando lo deseemos, porque es simplemente nuestra voluntad la que tiene el poder de decisión para hacerlo. Y no sentirnos culpables por haber cambiado el sendero, simplemente porque había una lección que aprender, para volvernos un poquito más sabios.¡Feliz viernes!