Entrada N° 80 (27 de marzo de 2017).
El otoño tiene ese algo de madurez que trae calma. Tomarse un tiempo para ir más despacio, para disfrutar del paisaje. Ir caminando sin apuro y detenerse a respirar. No mirar el reloj y que los minutos transcurran sin que nos importe. El otoño tiene ese algo que lo vuelve mágico. Porque ya hemos caminado apurados, nerviosos, sin mirar a los costados, más preocupados en llegar, aunque no sepamos donde. El otoño nos muestra que la vida es esto que está pasando ahora y que si no lo disfrutamos, lo perderemos para siempre. ¡Feliz lunes!