Estado N° 65 (3 de marzo de 2071).
Solemos perder el tiempo dando oportunidades a quienes no conocemos,
simplemente para descartar o confirmar algo que la piel o nuestro sexto
sentido nos avisó el primer día que vimos a esa persona.
Lo hacemos para no sentirnos prejuiciosos, o porque esa otra persona, al notar nuestra actitud dubitativa, cambia sus formas y nos muestra una parte distinta de su personalidad. Ahí es cuando la razón lucha con el instinto y le damos la oportunidad de descubrir algo que, pensamos, ocultaba al mundo.
Lo hacemos para no sentirnos prejuiciosos, o porque esa otra persona, al notar nuestra actitud dubitativa, cambia sus formas y nos muestra una parte distinta de su personalidad. Ahí es cuando la razón lucha con el instinto y le damos la oportunidad de descubrir algo que, pensamos, ocultaba al mundo.
Sin embargo, el tiempo nos demuestra que esa primera advertencia era
real. Que no era un prejuicio. Pero igual apostamos para ver si, más
allá de las apariencias, descubrimos puntos en común.
No es fracaso, ni tiempo perdido, es aprender a saber que nuestra intuición, nuestro sexto sentido, funciona mejor de lo que creemos y debemos aprender a hacerle caso. ¡Feliz viernes!
No es fracaso, ni tiempo perdido, es aprender a saber que nuestra intuición, nuestro sexto sentido, funciona mejor de lo que creemos y debemos aprender a hacerle caso. ¡Feliz viernes!
Comentarios
Publicar un comentario