Estado N° 56 (15 de febrero de 2017).

Hay días en donde la armadura se nos afloja y nos entra algún golpe que nos lastima más que los otros. Y no podemos parar la lucha, porque entraríamos en desventaja, permitiendo que nos sigan hiriendo.

Y nos nos queda otra que seguir en la batalla, intentando ponernos de pie nuevamente sin deja de combatir. Es agotador y deja una sensación de derrota, porque quien busca lastimarnos suele ser alguien de nuestro entorno,que se aprovecha el conocimiento de nuestras debilidades para ganar una batalla inútil, en donde sólo se miden los egos.

Nos queda esa sensación de dejarlo vencer, porque sabemos que es una pelea inútil...y, al mismo tiempo, sabemos que abandonar esa lucha no es el fin de la guerra, al contrario, es el inicio de algo interminable.
Es desgastante, pero debemos buscar la forma de blindar la armadura mientras el enfrentamiento se produce y salir lo más ilesos posibles, para recuperarnos y estar preparados y más fuertes para la próxima batalla. ¡Feliz miércoles!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Estado N° 65 (3 de marzo de 2071).

Estado N° 119 (15 de junio de 2017).