Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2017

Estado N° 59 (23 de febrero de 2017).

Cada mañana tomamos la decisión de hacer algo, incluso cuando no lo hacemos. Dejamos pasar de largo, o no, la posibilidad de recorrer un nuevo camino o quedarnos parados en el lugar en donde estamos. Decidimos mirar hacia atrás o seguir nuevos rumbos, anclados en un pasado que no podemos modificar o movilizándonos para construir un futuro que nos encuentre más fuertes. Decidimos salir adelante y romper los moldes que nos imponen o vivir enjaulados bajo mandatos que hemos asu mido. Cada mañana al despertar, decidimos si hoy va a ser ese día en donde todo sea diferente. ¿Que vas a decidir hoy? ¡Feliz jueves!

Estado N° 58 (21 de febrero de 2017).

Disfrutá todo lo que puedas, reí, soñá, cantá aunque desafines. Salí a caminar sin rumbo, respirá profundo, y mirá a lo lejos, hasta donde parece que se acaba el mundo. Llorá, sacate de adentro todo el dolor, no acumules para hacerte el fuerte o la superada. Maldecí, insultá en todos los idiomas, puteá en colores y rompé algún plato. Expulsá la mala onda, el rencor, vomitá el odio. Vaciate de toda la mierda que te hicieron sentir. No te guardes nada, porque te vas a enfermar. No esperés a mañana para amar, para vivir, para volver a empezar. Mañana quizás no exista, quizás el amor ya no esté, tal vez no tengas otras oportunidad. Viví. Solo eso. ¡Feliz martes!

Estado N° 57 (20 de febrero de 2017).

De vez en cuando necesitamos silencio. Pero silencio de nosotros mismos, para poder escucharnos internamente. Bajar el ruido que hacemos para no pensar o no ver lo que estamos haciendo o lo que nos hace mal. Necesitamos cada tanto, imperiosamente, huir de todo lo que nos aturde, salir de la postura de saberlo todo y recordar que solo estamos aprendiendo a vivir, cada uno de nuestros días. De forma imprescindible, tenemos que acallar las miles de voces que surgen de nuestro interior, esos demonios con los que luchamos cada día, y que nunca nos recomiendan nada bueno, para lograr oir nuestra porfía voz, que es la única que nos da paz. De vez en cuando a paguemos todo a nuestro alrededor y dentro de nosotros mismos, para poder sentir lo que realmente grita nuestra alma. ¿Extrañaban un poquito las reflexiones mañaneras? Jajaja! ¡Feliz lunes!

Estado N° 56 (15 de febrero de 2017).

Hay días en donde la armadura se nos afloja y nos entra algún golpe que nos lastima más que los otros. Y no podemos parar la lucha, porque entraríamos en desventaja, permitiendo que nos sigan hiriendo. Y nos nos queda otra que seguir en la batalla, intentando ponernos de pie nuevamente sin deja de combatir. Es agotador y deja una sensación de derrota, porque quien busca lastimarnos suele ser alguien de nuestro entorno,que se aprovecha el conocimiento de nuestras debilidades para ganar una batalla inútil, en donde sólo se miden los egos. Nos queda esa sensación de dejarlo vencer, porque sabemos que es una pelea inútil...y, al mismo tiempo, sabemos que abandonar esa lucha no es el fin de la guerra, al contrario, es el inicio de algo interminable. Es desgastante, pero debemos buscar la forma de blindar la armadura mientras el enfrentamiento se produce y salir lo más ilesos posibles, para recuperarnos y estar preparados y más fuertes para la próxima batalla. ¡Fel...

Estado N° 55 (13 de febrero de 2017).

La vida es una rueda, nunca sabemos qué nos puede ocurrir ni con quien nos vamos a cruzar. Las razones de lo que nos ocurre son desconocidas, sin embargo, todas y cada una de ellas guarda alguna enseñanza que nos conduzca a una madurez más sabía. Jamás sabremos por qué, ni cómo, ni cuándo, nunca entenderemos dónde ni con quién, solo podremos saberlo al final del camino, si decidimos recorrerlo. Si elegimos dejar ese camino de lado, en algún momento la vida nos llevará a esa lección, en otro momento, en otras circunstancias, con otras personas, pero con la esencia de aquéllo que debemos aprender. ¡Feliz lunes!

Estado N° 54 (12 de febrero de 20147).

A veces dudamos sobre qué tenemos que hacer. El miedo nos paraliza, porque no queremos volver a lastimarnos. Nos hemos expuesto tantas veces al riesgo de sentir, que intentar una vez más suena descabellado. Pero arriesgarnos es la única manera de saber qué posibilidades tenemos. Mientras estemos vivos es nuestra obligación intentar ser felices, corriendo el riesgo de volver a caer y, una vez más, levantarnos. Quedarse con las dudas, mirar desde las sombras, esperar el mi lagro de que golpeen a tu puerta no es vivir. Es refugiarse en el temor y quedarnos quietos, en silencio, inmovilizados por el miedo. El milagro lo hacemos nosotros, cada día, saliendo a la luz e intentando una vez más alcanzar aquello por lo que hemos venido a este mundo, ser felices y es testar es testar paz. ¡¡Feliz domingo!!

Estado N° 53 (10 de febrero de 2017).

¿Qué hacemos para ser felices? ¿Cumplir obligaciones? ¿Atarnos a existencias tristes y vacías? ¿Permanecer encaprichados en sostener las migajas de lo que se rompió hace mucho tiempo? ¿Mantener vivo a la fuerza lo que ya murió? ¿Qué hacemos para ser felices? ¿Imponernos ante otros para que nos teman? ¿Cubrir con objetos las ausencias? ¿Complacer caprichos por culpa? ¿Intercambiar respeto por temor? ¿Manipular para que nadie tenga opciones? ¿Qué hacemos para ser felices? ¿T raicionar la confianza del otro? ¿Mentir para obtener beneficios? ¿Ofender a quien se elige como compañero/a de ruta para satisfacer la necesidad de poder? ¿Que hacemos para ser felices? ¿Soportar humillaciones, malos tratos? ¿Sonreír cuando lo único que queremos hacer es huir y gritarle al mundo que todo es mentira? ¿Permanecer obcecados por una promesa que se hizo sin saber quien era el otro en realidad? ¿Aguantar cualquier cosa para no perder? Mientras leías, seguramente pensaste ...

Estado N° 52 (9 de febrero de 2017).

Somos el resultado de nuestra historia, de todo lo que vivimos, de las experiencias que nos atravesaron. Ninguno de nosotros ha llegado hasta este punto de la vida sin haber cometido errores, sin tener golpes y heridas.  Estar ilesos significaría no haber vivido, no haber sentido, nunca haber intentado hacer cualquier cosa por tal de cumplir un sueño, por más loco que ese sueño fuera. Nos construimos a partir de nuestros pasos hacia no sabemos dónde, porque más allá de nuest ras convicciones y buenas intenciones, siempre habrá una duda, un desvío, una piedra que no vimos y nos puede hacer tropezar...y caer.  Levantarnos y seguir adelante, resolviendo esos conflictos con nosotros mismos, es lo que nos libera y ayuda a madurar. ¡¡Feliz jueves!!

Estado N° 51 (7 de febrero de 2017).

Hay personas que no entienden, que jamás aprenderán que la vida es un entramado, que sus opciones no tienen por qué ser las mías y que aprendí a hacerme responsable de las decisiones que tomo sin culpar a los demás y sin lavarme las manos. Sí, me equivoqué y muchas veces, y seguramente me seguiré equivocando porque a la sabiduría se llega cometiendo errores. Intentando algo y cayendo. Volviendo a empezar,  con las manos vacías, con los pies rotos, pero con el alma intacta y una fe inquebrantable. Conocí la traición,  el dolor, la amistad, el amor. Supe rehacerme, cada vez con un material nuevo adquirido por la experiencia, venciendo a mis demonios y logrando la paz. Aprendí que la vida es una enorme maestra, que nos repite las lecciones hasta que estemos dispuestos a aprenderlas y que todo tiene una razón,  un por qué,  un motivo que escapa a nuestra comprensión, pero en algún momento llegamos a interpretar. Estaba escrito que así sucediera, porque teníamos al...

Estado N°50 (6 de febrero de 2017).

 Miro los recuerdos del face y debo reconocer que a veces me pregunto si esa fui yo.  Si fue a mi a la que le pasaron esas cosas, la que tuvo esos sentimientos. La que nació de vuelta. No se olviden nunca de que estamos vivos. Si hemos tenido la oportunidad de nacer, de existir, es para ser felices! Es para encontrar nuestra paz y no para vivir mendigando amor o padeciendo relaciones tóxicas, enfermas o violentas! Nadie es dueño de nadie, debemos aprender a ser libres, sin caer en el libertinaje, y tener la plena convicción de que volveremos a este plano una y otra vez hasta que aprendamos que sólo el amor nos salva. Y el amor también incluye a ese ser que nunca miramos cuando vemos el espejo: nosotros mismos. Para poder amar debemos aprender a no ser autodestructivos, a ser tolerantes, a aceptar que el otro no siente lo mismo que nosotros. Y quien te dice que un día, el mundo llegue a ser un lugar mejor. ¡Feliz lunes y feliz previa de segunda oportunidad!

Estado N° 49 (3 de febrero de 2017).

Desde que nacemos, la vida y la sociedad nos va imponiendo roles.  Se nos enseñan costumbres, modos, maneras de hacer y decir para aprender a convivir con el resto de la gente. Somos nosotros los que nos adaptamos o no a esas normas, los que aceptamos seguir ciertas normas o transgredirlas. Algunas transgresiones son avances para establecer nuevos conceptos culturales y otras para dañar a los otros. Siempre estamos ante una disyuntiva en donde nos preguntamos hacia donde vamos y que es lo que haremos, conociendo lo bueno y lo malo. Somos cada uno de nosotros los que elegimos hacia donde ir. ¡Feliz viernes!

Estado N° 48 (2 de febrero de 2017)

Pasado, presente y futuro se entrecruzan para formar la tela de nuestro destino.  Todo lo que nos ocurrió trasciende de un modo o de otro, nos modifica y cambia las decisiones que el día de mañana pudiéramos tomar. No podemos decir que jamás haremos algo, porque un día la vida nos puede poner ante una situación en la que, por las razones que fuesen, debamos quebrantar esa autopromesa y realizar aquéllo que pensamos y dijimos que no haríamos. La vida, el destino, el universo, Dios, nos ponen a prueba y sin darnos cuenta nos metemos en una encrucijada de la que, tal vez, no podamos escapar y hacer eso que dijimos que jamás haríamos es la única opción para salir. Esas pruebas nos fortalecen, nos hacen madurar y darnos cuenta de que el pasado siempre acomoda los hilos sueltos que quedaron por ahí, porque es la única forma de que la trama de nuestro futuro sea firme. ¡Feliz jueves!

Estado N° 47 (1 de febrero de 2017).

  Volver  empezar significa sacar de la maleta todo aquello que no nos sirve, dejar lo poco que necesitemos y seguir caminando. Despojarnos de todo aquello que nos pesa, nos hunde, nos hace el paso más lento y nos provoca el cansancio de no querer transitar ningún camino nuevo. Comenzar de nuevo no es perder el miedo, es atreverse a vencer aquellos que surgieron cuando nos caímos y nos costó levantarnos por tanto dolor que sentimos. No es arrancar de cero, es capitalizar lo que aprendimos y enfrentar todo aquello que nos paraliza. Es animarse a dar los pasos hacia uno mismo y dejar que el tiempo haga su trabajo. ¡Feliz miércoles!