Estado N° 113 ( 7 de junio de 2017).
Somos un puñado de emociones que se desesperan por salir y nos hemos acostumbrado a retener en algún rincón de nuestras almas.
Hemos domesticado los sentimientos por miedo al rechazo, a no ser correspondido, porque nos dijeron que eso es "fracasar"...y fracasar es no sentir, no amar, hacer lo contrario a lo que nos emociona y no darnos cuenta de que esas experiencias nos ayudan a madurar.
Aprender a expresar nuestros sentimientos, a pesar de que al otro no les pase lo mismo, nos hace crecer, nos enseña a pasar la hoja, a vivir de una forma en donde ese amor se libere y deje espacio a otra historia y no que termine convirtiéndose en un tumor que nos mate el alma y el corazón.
Hemos domesticado los sentimientos por miedo al rechazo, a no ser correspondido, porque nos dijeron que eso es "fracasar"...y fracasar es no sentir, no amar, hacer lo contrario a lo que nos emociona y no darnos cuenta de que esas experiencias nos ayudan a madurar.
Aprender a expresar nuestros sentimientos, a pesar de que al otro no les pase lo mismo, nos hace crecer, nos enseña a pasar la hoja, a vivir de una forma en donde ese amor se libere y deje espacio a otra historia y no que termine convirtiéndose en un tumor que nos mate el alma y el corazón.
Somos este manojo de sentimientos que a veces no sabemos manejar y que nadie nos explicó qué hacer con ellos. ¡Feliz miércoles!
Comentarios
Publicar un comentario