Estado N° 158 (13 de octubre de 2017)
Cada mañana despertamos con una firme convicción, que se va diluyendo a lo largo del día.
Podemos proponernos salvar al mundo, hasta que descubrimos que a penas podemos intentar salvarnos a nosotros mismos de caer en la trampa de los miedos y la frustración.
Si hiciéramos el intento de vivir mejor nosotros, cada uno en su lugar, sin grandes proyectos imposibles de cumplir, estaríamos haciendo la mejor obra de todas: salvarnos a nosotros mismo y, a la vez, salvar al mundo. ¡Feliz viernes!
Podemos proponernos salvar al mundo, hasta que descubrimos que a penas podemos intentar salvarnos a nosotros mismos de caer en la trampa de los miedos y la frustración.
Si hiciéramos el intento de vivir mejor nosotros, cada uno en su lugar, sin grandes proyectos imposibles de cumplir, estaríamos haciendo la mejor obra de todas: salvarnos a nosotros mismo y, a la vez, salvar al mundo. ¡Feliz viernes!
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