Estado N° 86 (9 de abril de 2017).
El mundo es menos mundo cuando nos enteramos de muertes absurdas. Ya
sea por una guerra, por un mal llamado accidente o por alguien que
debería haber estado alejado de una comunidad y controlado para que no
haga daño.
Alguien dirá que morir es parte del proceso de la vida. Pero una cosa es morir naturalmente, o como parte de una enfermedad y otra muy distinta es que te maten. Que alguien se apropie del derecho de decidir sobre vos, que te coarte el futuro y los sueños, ya sea por la imprudencia de beber cuando conduce un vehículo, por una patología que lo hace peligroso para un grupo determinado o por el hambre de poder que le hace destruir a todo aquel que no piense igual o no se adapte a sus imposiciones.
Alguien dirá que morir es parte del proceso de la vida. Pero una cosa es morir naturalmente, o como parte de una enfermedad y otra muy distinta es que te maten. Que alguien se apropie del derecho de decidir sobre vos, que te coarte el futuro y los sueños, ya sea por la imprudencia de beber cuando conduce un vehículo, por una patología que lo hace peligroso para un grupo determinado o por el hambre de poder que le hace destruir a todo aquel que no piense igual o no se adapte a sus imposiciones.
Siria, Egipto, Palestina y tantos otros lugares en donde una bomba se
lleva cientos de vidas inocentes. Velázquez, Carnero, Barrios, que se
apropiaron de la vida de quienes transitaban por la calle. Micaela,
Lucía, María y tantas otras mujeres que se cruzaron con un enfermo que
debería haber estado preso o encerrado y muy lejos.
Hoy, sin todos ellos, el mundo es un poco menos mundo. ¡Feliz domingo!
Hoy, sin todos ellos, el mundo es un poco menos mundo. ¡Feliz domingo!
Comentarios
Publicar un comentario