Estado N° 143 (29 de julio de 2017).
Nunca te das cuenta del valor de un "mimo" hasta que alguien te sorprende con uno.
Ese pequeño gesto inesperado, de quien menos imaginas, te toma de sorpresa y te pone a valorar lo que viviste.
A veces sobrevaloramos gestos de otros, sin darnos cuenta de que nos dan lo mínimo indispensable para tenernos a mano. Ocurre que a la distancia podemos ver que nos podían dar mucho más sin hacer demasiado esfuerzo.
Ese pequeño gesto inesperado, de quien menos imaginas, te toma de sorpresa y te pone a valorar lo que viviste.
A veces sobrevaloramos gestos de otros, sin darnos cuenta de que nos dan lo mínimo indispensable para tenernos a mano. Ocurre que a la distancia podemos ver que nos podían dar mucho más sin hacer demasiado esfuerzo.
Gracias a los mimos
brilla el sol en medio de la lluvia, somos capaces de dar la vuelta al
mundo y recorrer la galaxia en busca de imposibles, porque el mimo nos
llena de energía, coraje y esperanza. ¡Feliz y bonito sábado!
Comentarios
Publicar un comentario