Estado N° 90 (20 de abril de 2017).

El instinto de preservación es uno de los dones más olvidados que tenemos. Lo desarrollamos con el tiempo, basados en cierta desconfianza natural a lo desconocido y, por diversas razones, intentamos anularlo, para demostrar que somos valientes, que estamos dispuestos a jugarnos y un largo e incoherente etcétera.
 
Es una voz interior que nos dice "cuidado" cuando estamos en alguna situación que no nos conviene, nos enciende una luz roja advirtiendo que quizás ese camino no sea el mejor. Y más allá de la decisión que tomemos, jamás podremos decir que no teníamos pistas para darnos cuenta de que algo no iba a estar bien.

Deberíamos contectarnos más a menudo con esa voz, para liberarnos situaciones desagradables que podríamos haber evitado si hubiéramos prestado atención a esos indicios. ¡Feliz jueves!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Estado N° 65 (3 de marzo de 2071).

Estado N° 119 (15 de junio de 2017).

Estado N° 56 (15 de febrero de 2017).