Estado N° 28 (11 de enero de 2017).
Cuenta la leyenda que cuando Dios creó al hombre, le dio ciertos dones que no le dio a los animales. Cuenta esa misma leyenda, que la especie humana fue la cumbre de su creación, y que nos hizo a su imagen y semejanza.
Según esa leyenda, nosotros los "seres superiores" tendríamos raciocinio, emociones y sentimientos. Seriamos capaces de comprender nuestras acciones y proceder en consecuencia. Según esa leyenda, seriamos capaces de comprender y distinguir el bien del mal.
Sin embargo, todos los días vemos que hay ejemplares de esta supuesta "obra máxima divina" a los que, evidentemente, les faltó un poco de barro en la elaboración o el soplo divino tendría aliento a ajo, pues no muestran ni razonamiento, ni emotividad y tampoco expresan sentimientos de ninguna índole respecto de los actos que realizan.
Chocolate, el perrito desollado vivo, es una muestra de que para ser una especie superior nos falta bastante. Porque Hasta donde yo sé, ningún animal ha hecho algo similar por "diversión". Tampoco ningún perro asesina a otro para quitarle su cucha, o un hueso. Ningún gorrión amenaza a otro para quitarle del nido las ramitas para contruirse el propio, ni un conejo no golpea a su compañera porque no tenia ganas de procrear ni tampoco la asesina porque se fue con otro.
Quizás, la parte que no nos cuenta esa leyenda, es donde dice que deberíamos aprender de las especies que nos rodean. Porque en ningún otro ser vivo he visto la crueldad, la maldad y la manipulación a la que el ser humano somete, no sólo al su propia especie, sino a todo lo que se le cruce por delante. ¡¡Feliz miércoles!!
Según esa leyenda, nosotros los "seres superiores" tendríamos raciocinio, emociones y sentimientos. Seriamos capaces de comprender nuestras acciones y proceder en consecuencia. Según esa leyenda, seriamos capaces de comprender y distinguir el bien del mal.
Sin embargo, todos los días vemos que hay ejemplares de esta supuesta "obra máxima divina" a los que, evidentemente, les faltó un poco de barro en la elaboración o el soplo divino tendría aliento a ajo, pues no muestran ni razonamiento, ni emotividad y tampoco expresan sentimientos de ninguna índole respecto de los actos que realizan.
Chocolate, el perrito desollado vivo, es una muestra de que para ser una especie superior nos falta bastante. Porque Hasta donde yo sé, ningún animal ha hecho algo similar por "diversión". Tampoco ningún perro asesina a otro para quitarle su cucha, o un hueso. Ningún gorrión amenaza a otro para quitarle del nido las ramitas para contruirse el propio, ni un conejo no golpea a su compañera porque no tenia ganas de procrear ni tampoco la asesina porque se fue con otro.
Quizás, la parte que no nos cuenta esa leyenda, es donde dice que deberíamos aprender de las especies que nos rodean. Porque en ningún otro ser vivo he visto la crueldad, la maldad y la manipulación a la que el ser humano somete, no sólo al su propia especie, sino a todo lo que se le cruce por delante. ¡¡Feliz miércoles!!
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