Estado N° 42 (25 de enero de 2017).
El amor suele jugarnos malas pasadas, pensamos que es eterno y en realidad para hacerlo fuerte hay que contruir lo día a día y alimentarlo de ambas partes.
Muchas veces pensamos que un desliz no es una infidelidad, que el otro no va a enterarse nunca. Es la forma en que nuestra mente disfraza la excusa que justifica nuestra traición ante los demás en caso de ser descubiertos y sentir menos culpa.
Somos seres vivos y, biológicamente hablando, es imposible no sentir deseo por otro ser de nuestra especie. Lo que nos diferencia de los animales es, precisamente, que podemos elegir no hacerlo. Y, lo que también nos diferencia de los mismos animales, es que culpamos al otro de las acciones que nosotros cometemos voluntariamente.
Ser infiel es un acto voluntario, en donde la traición se comete contra uno mismo, luego de crear todas las mentiras posibles para justificar un actor que, de ser nosotros la víctima, no perdonaríamos.
Cuando tenemos dudas sobre lo que sentimos, si es amor o si es deseo, deberíamos detenernos y reflexionar, porque siempre saldrán heridas las personas que decimos amar y a las que pretendemos proteger con nuestras mentiras y terminan siendo las más dañadas cuando la verdad sale a la luz. Porque, ya lo sabemos, las mentiras tienen patas cortas y en algún momento el destino nos enfrenta con eso que pretendemos ocultar. ¡Feliz miércoles!
Muchas veces pensamos que un desliz no es una infidelidad, que el otro no va a enterarse nunca. Es la forma en que nuestra mente disfraza la excusa que justifica nuestra traición ante los demás en caso de ser descubiertos y sentir menos culpa.
Somos seres vivos y, biológicamente hablando, es imposible no sentir deseo por otro ser de nuestra especie. Lo que nos diferencia de los animales es, precisamente, que podemos elegir no hacerlo. Y, lo que también nos diferencia de los mismos animales, es que culpamos al otro de las acciones que nosotros cometemos voluntariamente.
Ser infiel es un acto voluntario, en donde la traición se comete contra uno mismo, luego de crear todas las mentiras posibles para justificar un actor que, de ser nosotros la víctima, no perdonaríamos.
Cuando tenemos dudas sobre lo que sentimos, si es amor o si es deseo, deberíamos detenernos y reflexionar, porque siempre saldrán heridas las personas que decimos amar y a las que pretendemos proteger con nuestras mentiras y terminan siendo las más dañadas cuando la verdad sale a la luz. Porque, ya lo sabemos, las mentiras tienen patas cortas y en algún momento el destino nos enfrenta con eso que pretendemos ocultar. ¡Feliz miércoles!
Comentarios
Publicar un comentario