Estado N° 39 (22 de enero de 2017).

 Hay momentos en la vida que nos hacen sentir como un deja-vu. Situaciones repetidas,  en las que sabemos que todo va a ocurrir de determinada forma y, por más que hagamos o digamos algo, no podremos modificarlas en lo más mínimo.

Nos duele ver a esas personas hundirse en el barro, porque las queremos y sabemos que están haciendo todo mal. Y, sobre todo, sabemos que podemos darles una guía para que logren salir de allí con el menor daño posible. Sin embargo, no se toman de la soga que les alcanzamos e, incluso, corremos el riesgo de caer nosotros y hundirnos con ellos.

Duele alejarse mientras los vemos chapoteando, pidiendo auxilio, pero sin hacer nada por ellos mismos. Agitándose y desparramando barro, pero sin salir nunca de esa circunstancia. O, incluso, metiéndonos a nosotros en el mismo pozo y hundiéndonos para que ellos puedan seguir respirando.

Aunque nos duela, hay que salir de esas situaciones en donde quienes nos piden ayuda, no se ayudan a si mismos. Por nuestra propia seguridad. ¡Feliz domingo!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Estado N° 65 (3 de marzo de 2071).

Estado N° 119 (15 de junio de 2017).

Estado N° 56 (15 de febrero de 2017).