Estado N° 4 (17 de diciembre de 2016)
La vida no es lo que imaginamos ni por casualidad. Comenzamos el
sendero soñando que todo será siempre bueno y de repente nos da una
sorpresa de esas que nos hacen caer. Y cuando miramos a nuestro
alrededor, notamos que el camino ya no es tan hermoso como al principio.
Que hay piedras, algunas tan grandes que debemos aprender a sortearlas
para poder continuar y muchas veces no sabemos cómo hacerlo.
La vida es un maravilloso desafío que vale la pena ser afrontado. Con sus dolores, sus tormentas, sus tropiezos. Porque cada uno de ellos nos enseñan a llegar nuestro destino. A ser mas fuertes, más honestos con nosotros mismos, más sabios. Cada escollo es un desafío a nuestra propia experiencia, para que tengamos el crecimiento que necesitamos.
La vida es un maravilloso desafío que vale la pena ser afrontado. Con sus dolores, sus tormentas, sus tropiezos. Porque cada uno de ellos nos enseñan a llegar nuestro destino. A ser mas fuertes, más honestos con nosotros mismos, más sabios. Cada escollo es un desafío a nuestra propia experiencia, para que tengamos el crecimiento que necesitamos.
No existe el fracaso, ni la mala suerte, sólo se tratan de
aprendizajes, para fortalecernos y, cuando miremos hacia atrás, podamos
ver cuantas cosas hemos superado y tomar consciencia de lo fuerte que
hemos sido en esos momentos en que más débiles nos sentíamos. ¡Feliz
sábado!
Comentarios
Publicar un comentario